Más de 290 mil hectáreas de territorio comunal fueron formalizadas beneficiando a más de 300 familias habitantes de las cuencas del Pastaza, Morona y Marañón. El sábado 28 de febrero, en una ceremonia oficial desarrollada en el distrito de Barranca, provincia de Datem del Marañón, región Loreto, nueve comunidades, 8 nativas y 1 campesina recibieron sus títulos comunales, un paso fundamental para garantizar la seguridad jurídica de sus territorios ancestrales. La actividad fue organizada por la Gerencia Regional de Desarrollo Agrario y Riego de Loreto, en el marco de sus competencias para el saneamiento físico legal de la propiedad agraria en la región.
Las comunidades beneficiadas son: Barranca (comunidad campesina), Inca Roca, Shoroyacocha – Puerto Pijuayal, Hortencia Cocha y anexos San Fernando – Chimara, Nuevo Mambuyacu, Puerto Chingana, Puerto Requena, Kushilia y anexo Santa María, y San Isidro Bajo Pastaza (comunidades nativas). En conjunto, suman más de 290 mil hectáreas tituladas, que beneficiarán directamente a más de 300 familias asentadas en las cuencas de los ríos Pastaza, Morona y Marañón.

Con la entrega de estos títulos, el Estado reconoce legalmente la ocupación ancestral de estos pueblos, otorgándoles la seguridad jurídica sobre sus tierras, un derecho garantizado por el Decreto Ley N° 22175, Ley de Comunidades Nativas y de Desarrollo Agrario de las Regiones de Selva y Ceja de Selva. Esta norma, vigente desde 1978, establece el compromiso del Estado de titular los territorios que las comunidades ocupan tradicionalmente, asegurando su integridad territorial y su derecho a la propiedad colectiva.
El proceso de titulación comprendió diversas etapas técnicas y participativas a cargo del gobierno regional, incluyendo el levantamiento de información en campo, la demarcación territorial junto a las comunidades, la clasificación de tierras por su capacidad de uso mayor, la revisión legal de los expedientes y la validación por parte de las entidades competentes. Estas acciones aseguran que el reconocimiento territorial responda a acuerdos colectivos y a criterios técnicos que respaldan su sostenibilidad en el tiempo, permitiendo además distinguir las áreas destinadas a producción agrícola de aquellas de vocación forestal o de protección.

El Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico (CEDIA), institución con más de 40 años de experiencia en la Amazonía, ha contribuido a la titulación de más de 500 comunidades nativas y campesinas, que representan alrededor de 5 millones de hectáreas, así como al establecimiento de áreas naturales protegidas y reservas territoriales para pueblos en aislamiento. Su trabajo se basa en líneas de acción complementarias que incluyen el acceso a la propiedad del territorio, el fortalecimiento de capacidades comunales, la promoción de alternativas económicas sostenibles y la conservación de ecosistemas amazónicos.
La titulación comunal se convierte así en una herramienta clave para que las comunidades consoliden su autonomía, impulsen iniciativas productivas sostenibles y continúen protegiendo los ecosistemas amazónicos que sostienen su vida, cultura y futuro. Como señala CEDIA, asegurar el territorio a favor de una comunidad nativa es también apostar por la conservación participativa de los bosques amazónicos.
Redacción: Camila Morales


